El forjado unidireccional es, probablemente, el sistema de forjado más utilizado en edificación residencial y muchas obras de pequeña y media escala. Su éxito se debe a que combina economía, rapidez de ejecución y una tecnología muy conocida por proyectistas y constructoras. Aunque existen soluciones más sofisticadas para grandes luces o plantas muy diáfanas, los forjados unidireccionales siguen siendo una herramienta fundamental para el ingeniero estructural, sobre todo cuando se busca un equilibrio entre coste y prestaciones.
Un forjado unidireccional es aquel en el que las cargas se transmiten principalmente en una sola dirección hacia las vigas o muros de apoyo. Esto se consigue mediante una serie de nervios paralelos (viguetas o nervios de hormigón armado) y una losa de compresión superior que los une y reparte las cargas. Entre vigueta y vigueta se colocan elementos aligerantes (bovedillas, casetones, piezas huecas) que reducen el volumen de hormigón donde no es estructuralmente necesario. Toda la pieza se hormigona hasta formar un conjunto monolítico capaz de trabajar como un sistema de vigas continuas en una dirección principal.
Dentro de los forjados unidireccionales podemos distinguir varias familias, en función de cómo se materializan las viguetas y el entrevigado:
Pueden ser pretensadas o armadas. Llevan aligeramiento entre nervios, permite de luces medias a grandes y se evita los encofrados.
En todos los casos, el comportamiento estructural es similar: las viguetas trabajan a flexión en la dirección de la luz menor, mientras que la capa de compresión aporta rigidez y reparto transversal.
Los forjados unidireccionales presentan varias ventajas que explican su implantación masiva:
Sin embargo, también tienen limitaciones:
Estas ventajas y limitaciones hacen que el ingeniero estructural deba valorar siempre si el unidireccional es realmente la mejor opción, o si conviene pasar a sistemas reticulares o losas.
En el cálculo de forjados unidireccionales, algunos aspectos clave a tener en cuenta son:
En forjados con viguetas prefabricadas, el cálculo incorpora también las tablas y parámetros del fabricante, así como las condiciones de apuntalamiento durante el hormigonado.
Los forjados unidireccionales encuentran aplicación en un amplio abanico de situaciones:
En cada caso, el ingeniero estructural debe adaptar el tipo de vigueta, la separación, el canto y el tipo de bovedilla a las condiciones específicas del proyecto.
Aunque el sistema sea muy conocido, el diseño de forjados unidireccionales exige la intervención de un ingeniero estructural. Sus principales aportaciones son:
Un buen diseño permite sacar todo el rendimiento al forjado unidireccional, evitando tanto el sobredimensionado como soluciones límite que acaben generando problemas en obra.
Los forjados unidireccionales son una solución estructural madura, eficiente y muy extendida, especialmente adecuada para luces habituales en vivienda y muchos edificios de pequeña y mediana escala. Comprender qué son, cómo funcionan, qué tipos existen y cuáles son sus límites permite tomar decisiones más acertadas en fase de proyecto. Con un cálculo adecuado y el acompañamiento de un ingeniero estructural, los forjados unidireccionales siguen siendo una herramienta fiable y competitiva dentro del catálogo de soluciones de forjado disponibles hoy en día.